Y así, confundido por el ruido ensordecedor de la urbanidad,
camino y respiro la depresión de estas calles heridas
que tratan de contar su historia a los transeúntes sin tiempo
que van esclavizados a su celular y no saben qué es lo que sucede
en aquel paisaje que recorren día a día.
La ciudad, llena de basura que seres con educación falsificada botan sin
ningún tipo de remordimiento, los mismos que reclaman cuando por
necesidad biológica deben entrar a un baño público y lo encuentran asqueroso.
Esta misma ciudad, llena de perros vagos que individuos sin escrúpulos tiran
a la calle, y mueren de hambre sin alcanzar a gozar de los privilegios
que poseen aquellos perros de docientas lucas que tiene la gente "linda"...
Que triste es mirar la realidad de la ciudad a los ojos...
Que triste es saber que cada día la ciudad debe enmudecer frente a estos actos...
Que triste es pensar que el cambio de mentalidad está tan lejano...
Es mejor vestirse de gris y ser una sombra más en este programa de la TV.