Y en aquella espera que poco a poco se hacía eterna
llegaste a mi lado y opacaste al sol,
trajiste contigo aquel aroma característico que
quisiera conservar siempre impregnado en mi.
Aún pienso en que todo esto fue un hermoso sueño,
pero hay sensaciones que volví a sentir y
las he estado disfrutando desde que nos despedimos
en aquel fragmento de tiempo y espacio en el que solo
cabemos nosotros...
Compartimos, reímos, nos miramos, conversamos eternamente
y aún así la vida pasó en un segundo...
Me cuesta alejarme de mi estrella, siempre está iluminando
mi vida, mi camino, mis deseos y sueños,
la imaginaria comienza a funcionar a mil por hora,
y no deja de recrear aquel acercamiento en cámara lenta
de nuestros labios...unidos por una milésima de segundo...
una pequeña fracción de historia de la humanidad.