miércoles, 14 de julio de 2010

Un nuevo dialecto...

Te espero en la palabra, en aquella unión de letras,
en aquél callejón en donde puedo controlar el espacio
y el tiempo, en aquel lugar paralelo a las 24 horas
que solamente pasa a ser un contorno de lo no conmensurable.
Porque tratar de ir en contra del impulso infinito,
es mejor seguir el flujo del río, seguir los deshielos,
esas aguas eternas que pasan a ser nuestros milenarios
maestros, podríamos llamarlas "Aguas maestras"...
Quiero tenerte, quiero besarte, quiero decírtelo...
A veces el idioma impuesto por el entorno en que llegamos
a este pedazo de tierra, nos limita a manejar el idioma del universo.
Tal vez podría inventar un dialecto para expresarte mi amor,
para decirte a cada segundo todo lo que provocas en mi interior,
y para contarte de aquél astro de luz que enciendes en
las profundidades de mi ser.